El Poder de Dar II

 

Diga conmigo: el Poder de Dar.

Cuando se habla de Dar, hay personas que se incomodan y no les gusta este término y tienen muchos argumentos para no hacerlo y aún hay  quienes hacen hipótesis para hacer listados completos  por qué no hay que dar; y señores la biblia a lo largo de su palabra y Jesús lo dijo: cada vez que nosotros damos hay una gran recompensa, entonces no podemos menospreciar el poder de dar.

Jesús dijo en el sermón del monte a tres cosas le daré su recompensa: cuando des, cuando ores y cuando ayunes serás recompensado, fueron tres principios a los que Dios les dio recompensa.


El principio es dar, pero el término que se ocupa es diferente para cada una de las condiciones:

- Cuando usted de a algún necesitado, valga la expresión cuando esté pasando por alguna pobreza usted le puede dar una limosna a un indigente, pero cuando va delante de sus Padres no puede decirle que le va a dar una limosna, usted llega y honra a sus Padres es importante entender el término pero a fin de cuentas el principio es dar.

- Cuando usted llega delante de su esposa o hijos se da la provisión para la familia y el mismo principio es dar.

- Cuando se llega delante de Dios no se le da una limosna, a Dios se le honra y se le entrega ofrenda.

Cada vez que nosotros damos debemos dar un orden de prioridades, usted no puede ser el que siempre ayude al necesitado pero nunca honre a Dios.

En la lista de prioridades debe estar Dios, tus Padres, tu familia y el necesitado diga conmigo: primeramente el reino de Dios y su justicia.

Dios le dio premio a cada una de estas prácticas de las cuales te hable en la enseñanza anterior, ampliamente el que da al pobre a Dios le da por ello Dios nos motiva para que demos en todas las áreas de nuestra vida y cada una tiene sus recompensas.

Diga conmigo entonces: Señor  tengo que prosperar para que alcance para todos, Amén.

Cada vez que Dios nos habla de dar y hay una voz que recibimos para dar porque es el espíritu que te mueve a hacerlo pero  junto con esto siempre hay  voces a nuestro alrededor que te dirán: para que, no es necesario, que lo haga alguien más, yo no puedo, aquí no hace falta, porque yo, y a fin de cuanta estas voces no vienen de Dios y entonces comienzan muchos argumentos y tristemente mucha gente terminan convencidas  para no dar, pero la única voz que siempre vas a escuchar de parte de Dios es la de Da y siempre es dar.

Diga conmigo: El poder de Dios, nada te debe limitar al Poder de Dar y recibir tus recompensas de parte de Dios, Amén.

En una época  en el pueblo de Dios había mucha hambre, Elías había dicho que no llovería en mucho tiempo y hubo escases de alimento y agua. Pero Dios lo envió a Serepta  donde él había dado una orden  a una viuda, diga conmigo: Dios da órdenes.

Entonces le dice: yo le eh dado una orden a una viuda para que te alimente y yo digo señor porque una viuda y es de las personas que menos tiene y no tenía las capacidades para dar. Muchas veces así como familias cuando recibimos una orden para dar viene una voz interna que dice tú no puede dar.

1 Reyes 17:15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.

La viuda dijo sólo tengo un poco de harina y aceite, y la viuda dio lo que tenía y comió por muchos días; ¿cuánto Dios dio?  No lo sé porque fueron muchos días, 1 ½ años tal vez pero cada  vez que metía su mano para sacar era para seguir dando. Dios buscó a una viuda y no aun rico porque él lo tenía todo y era la viuda la cual necesitaba de Dios y lo sobrenatural.

Diga conmigo: Voy a dar cualquiera que sea mí circunstancia Dios me va a bendecir, mi harina no va a escasear y mi aceite no se va a cavar, Amén.

Lucas 6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Diga conmigo: Hacer algo trae una recompensa.

Lucas 6:38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Dios siempre pone recompensa a cada área, pero cuando dice da, le pone una recompensa especial porque algo poderoso sucede cuando alguien lo hace.

Salmos 1:1 Jehová te oiga en el día de conflicto;  El nombre del Dios de Jacob te defienda  2 Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sostenga  3 Haga memoria de todas tus ofrendas,     Y acepte tu holocausto.  4 Te dé conforme al deseo de tu corazón, y cumpla todo tu consejo.

Tu ofrenda te da derecho a esperar la ayuda de Dios, el no olvida los pactos que hace con aquellos que lo honran.

Motívale a que te recuerde dándole lo mejor que tienes, la mejor ofrenda es aquella que recuerdas y nunca se te olvida por su gran magnitud.

Es como en el noviazgo, cuando regalas flores o dulces y se te olvida, pero cuando das a aquella novia un presente que te llevó un tiempo pagarlo un año o quizá dos seguro que siempre lo recuerdas hasta el día de hoy.

Dios hace memoria de lo que con sacrificio le entregas porque te marca a ti y lo marca a él y hace que siempre se acuerde que le diste de los más preciado que tenías, si a ti no se te olvida menos a Dios porque esa son las cosas de las cuales él tiene memoria.

Te voy a contar una historia de alguien que decidió sacrificar para Dios lo más preciado que tenía.

Génesis 22:1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.  2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.    3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo.    4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos.    5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.    6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.    7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?    8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

Todos hablamos de la Fe de Abraham, de las cosas que hizo para que el favor de Dios lo acompañe.

Comenzó probando a Abraham, le pidió lo más  valioso que tenía: “su hijo” lo que realmente amaba para ofrecerlo. Así de esa forma también te pide lo que más amas, tu dinero, tu libertad, tu tiempo, pero Abraham obedeció y se levantó a dar. Tomó al niño y lo llevo a ofrecer por la mañana llevando su asno y cortando leña yendo al lugar donde Dios le había dicho escuchando la voz de Dios y la voz de su necesitada preguntándose por qué tenía que darlo. Llegando dio la ofrenda y la puso en el altar. El sólo tenía un propósito, el obedecer a Dios y la orden que le había dado. Abraham nunca dejo de confiar lo que Dios proveería, él estaba dispuesto a entregar a su hijo y muchas veces lo que nos detiene al dar es que en medio de nuestra aflicción Dios pueda proveer, pero cuando decidimos dar hay momentos donde crees que Dios te ha dejado y sientes que no puedes más pero en cambio Abraham no se detuvo hasta el último instante y seguro Dios está esperando ese momento para darte lo tanto haz pedido.

Cuando creas que no puedes más el Señor siempre proveerá y vendrá tu recompensa por cuanto obedeciste a la orden de Dios, nunca limites el poder de Dar.