Tengamos Paz II

Por: Pastor Claudio Martinez on 20 Noviembre 2011.

   

Te enseñaba la semana pasada acerca del poder de tener paz y la importancia que esta tiene en nuestras vidas, algunas personas podrían calificar de irrelevante este consejo, o de poco importante, pero la ausencia de la paz es la que provoca que haya tanta tristeza a nuestro alrededor, provoca que vivamos en agonía, en aflicción y con temores. 

 


Y a fin de cuentas debemos de buscar cada uno de nosotros el tener  paz en todas las áreas de nuestra vida, debemos de echar fuera todo temor, toda angustia, todo aquello que nos aflige y debemos ser personas que vivamos en completa paz, tal y como Dios quiere, y no solo conseguir paz en nosotros mismos, sino también procurarla con los demás, principalmente en nuestra nación, aun cuando pareciera que las cosas no son del todo favorable y existe un ambiente tenso, debemos alimentarnos y alimentar a los demás de paz.

Nuestro señor Jesús dijo:

Juan 16:33

“Esta cosas os he hablado para que en mi tengáis paz”

Tus palabras pueden infundir aliento o pueden propagar terror, Jesús cuando expresaba esta oración, no estaba cambiando las circunstancias en ese momento, solo estaba diciendo palabras que alentaban a tener esperanza, fortalecía la confianza de los demás en Dios, a que un día podían cambiar las cosas, es por ello que cuando nosotros hablamos tenemos la capacidad de inspirar paz.

Es por ello que es muy importante cuidar lo que escuchamos y lo que hablamos, así mismo con quien hablamos y de qué hablamos, porque una plática de mesa redonda en donde los participantes se expresan acerca de las diversas dificultades, los problemas, la inseguridad, que se vive seguramente serás contagiado, al grado adoptar su perspectiva de la situación, estarás afligido por esos problema que ni siquiera aun han llegado a ti.

Caso contrario cuando tienes la oportunidad de platicar con un buen amigo, cuyas expresiones están inspiradas por el optimismo, por la palabra de Dios, en ellas tomaras fuerzas, recobraras ánimo y tendrás paz.

Sin embargo ambas reacciones, vienen causa de una sencilla plática, por ello Jesús dijo

“Estas cosas os eh hablado para que en mi tengáis paz”

Por lo tanto cuando escucho lo correcto tendré paz, es por ello que debemos ejercitarnos en escuchar lo correcto.

Nosotros tenemos que infundir paz a los que nos rodean y debemos de comprender que cada uno de nosotros podemos ser promotores de paz o promotores de angustia y de temor, quitándole a otros uno de los bienes más preciados, su paz.

Es muy importante establecer este principio en nuestra vida, ponerlo por obra, porque la falta de paz no nos deja disfrutar en pleno nuestra vida. Proponte ser una persona que traiga siempre noticias de paz.

Te enseñe algunos principios, de cómo desarrollar la paz en nosotros; primero pídesela a Dios, debes de creer que cuanto le pidas a Dios paz, el té la dará, y estoy muy seguro de que son pocos aquellos los que en sus oraciones piden paz, ya que tomándolo en poco, le damos mayor importancia a los bienes materiales, a la familia y a otro tipo de necesidades, pero de que te serviría alguna de estas cosas si no tienes paz para disfrutarlas.

Filipenses 4:6 dice:

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”.

Entonces, ¿Cómo podemos desarrollar paz?, pidiéndola, segunda forma; teniendo buenos pensamientos, usted puede desarrollar paz consigo mismo, teniendo buenos pensamientos.

Isaías 26:3

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

¿A quién va a guardar en completa paz?,  al que tenga buenos pensamientos, cuando nosotros tenemos buenos pensamientos, vamos a infundir en los otros paz, porque van a ser pensamientos de bien, pues lo pensamientos que perseveran en el señor seguro van a ser pensamientos de confianza, sabiendo que todo estará bien.

Debemos tener buenos pensamientos y el señor prometió que nos dará paz.

Otro principio que debemos ejercitar, es la confianza, esto nos hace ejercitar paz.

 

Dice el Salmo 23:4

“Aunque ande en valle de sombra de muerte,  No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tú vara y tu cayado me infundirán aliento”

No importa cuán obscuro puede ser lo que podamos estar pasando cada uno de nosotros,  debemos de tener de confianza de que Él está con nosotros y nos infunde aliento, a fin de cuentas si somos hijos de un buen padre, debemos de ser de los que infunden aliento también.

Y quiero enseñarte un principio que está en:

 

2 Crónicas 7:14:

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

Y cerraba esta enseñanza la semana pasada con lo siguiente, muchas veces vivimos con una ausencia de paz en todo lo que nos rodea y no precisamente por toda la violencia que existe afuera, tristemente a veces es porque nosotros mismo causa de nuestro pecado hemos hecho que nuestra tierra este enferma, cuando abunda el pecado, dice la palabra de Dios que la tierra se enferma, pero, “si se arrepintiese mi pueblo, si se humillare, yo los perdonare y sanare su tierra”

Ciertamente vivimos en una nación y en un estado donde vemos mucha violencia a nuestro alrededor, pero seamos conscientes que muchas veces la violencia sumada en cada uno de los hogares en los que vivimos supera por mucho la que se vive en el exterior de los hogares, debemos de pedirle perdón al señor por haber sido promotores de toda esta violencia, para que el sane nuestra tierra.

Estamos pidiendo por paz y necesitamos paz nosotros, pero hay dos tipos de paz, las cuales debemos de procurar, la interna, que es de la que te estado hablando y cada uno de nosotros debe de buscar esta paz, pero esta no es suficiente para que vivamos completamente en paz, nosotros también debemos procurar la paz externa.

Salmos 29:11

“Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz”

Yo cuando entendía lo siguiente me impactaba, Dios nos da la oportunidad para todos aquellos que tienen una autoridad y un poder, pero esta viene acompañada de un gran propósito, por que debes de ser un promotor de paz.

Si usted es jefe de departamento, tiene algún puesto de gerencia o es cabeza de familia, debemos de comprender que esta posición nos demanda que debemos de ser promotores de paz. Si Dios le da poder a alguien, es para ejercitar paz.

Jeremías 29:7

“Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz”

Cuando uno habla estos principios, podría parecerle a muchos que no es deben de ser de nuestras principales preocupaciones, pero por el contrario esto nos debe de interesar, el Señor por medio del profeta Jeremías le daba esta instrucción al pueblo, cuando estaban en Babilonia, y en Babilonia el pueblo de Israel no estaba pasando una situación difícil, ¡ellos estaban en esclavitud!, Y aun en medio de esa esclavitud el Señor les pedía orar por la paz de ellos, “porque cuando Babilonia tenga paz ustedes tendrán paz”.

Señores no debemos de ser de lo que señalan nuestra nación, ni nuestra ciudad, yo sé que quizás no son los más correctos, pero eso  no nos corresponde a nosotros juzgarlo, a nosotros nos corresponde orar por la paz de nuestra ciudad, porque si nuestra ciudad tiene paz, nosotros también la podemos tener, así que debemos procurarla y orarla.

Aun así si me dices:

- pero pastor ¿Y qué hay de nuestros gobernantes? –

Pero debes de entender, que no se trata de ellos, si lo están haciendo mal habrá alguien que lo juzgue, pero no eres tu ni yo, a nosotros lo que nos corresponde es orar para que ellos tengan sabiduría y para que en nuestra ciudad haya paz.

Ahora bien si vamos a orar por la paz, que es lo que nosotros le tenemos que pedir al señor, en qué áreas le tenemos que pedir, te quiero enseñar algunos principios, y estos son muy gloriosos.

Primer Principio: Las familias de nuestra nación,

Pide por las familias, por tu familia, las familias son las base de la sociedad, si una familia está destruida, desunida, disfuncional, desde ahí comienza todo el desorden, de que no tengamos paz, no pidas tan solo por tu familia, pide por todas las familias de la nación,

- Señor te pedimos por nuestras familias, que sean familias unidas, que sean familias con personas que se respetan, donde no haya violencia –

Porque a fin de cuentas si en aquellas familias hay violencia, ahí se está formando el que un día va ser violento y no tan solo eso sino que además el que un día será violento contra tu persona o contra tus hijos. Pidamos pues por todas esas familias que sean unidas, que no sean disfuncionales, que haya respeto, que haya honra.

Supongamos un ejemplo sencillo, un día como cualquier otro, tú vas caminando, en una linda tarde, disfrutando de “Tu Paz” y un muchacho en el que su familia no hay paz, el cual seguramente va a ser muy grosero contigo y al rato dentro de sus problemas y rencores te va a ofender y a causa de él, tu alegría, tu paz será perturbada, a causa del que hoy está a tu lado.

Segundo Principio: Orar por la Iglesia.

Oremos para que tomemos el lugar responsable como hijos de Dios, pues si a nosotros como hijos de Dios, nos cuesta orar y procurar la paz de nuestra nación, mucho más a la gente que no conoce de Dios. Y si a nosotros que tenemos el principio y la oportunidad de acercarnos a su presencia a través nuestro Señor Jesucristo  no lo valoramos, ni tomamos esa iniciativa, que esperanza de que otro vaya a hacer.

Si no hay alguien que se levante a hacerlo, ¿Quién lo hará?, debemos orar por la iglesia, ponernos en la brecha y orar por nuestra nación, tomando el papel que nos corresponde, porque si no lo hacemos nosotros, entonces ¿Quién?

Tercer Principio: Los Maestros y la educación.

Si nosotros pedimos por los que educan, también estaremos promoviendo paz a nuestro alrededor, porque los que educan están frente a nuestros hijos más de 7hrs, algunos dicen:

-¡No!, ¡No los que verdaderamente educamos son los padres!-

Y si es así, pero no podemos creer que nuestros hijos al pasar más de 6-7 has frente a alguien esta persona no influirá en ellos, tenemos que orar por ellos, yo no sé en qué tiempo se perdieron los principios de educación que en otro tiempo prevalecían y creo que es necesario que volvamos a algunos de ellos, y me refiero a una educación más formal y disciplinada.

Porque si el niño no aprende a respetar a los docentes, no aprenderá a respetar a nadie, son las primeras autoridades que él tiene la oportunidad de aprender a respetar, dado que nosotros le hemos quitado esa autoridad de disciplinarlos a los maestros, cuidando de que estos no caigan en el extremo del maltrato, pero si, de poder corregir al niño.

Quizá hace falta que regresen un poco esas disciplinas que son necesarias, pidamos por los educadores, que Dios les de sabiduría para educar bien a nuestros hijos, con valores, es mucho el tiempo que pasan frente a nuestros hijos y no podemos omitir que no aprenderán de ellos, pidamos por ellos.

Cuarto Principio: Medios de Comunicación.

Oremos por los medios:

- ¡Señor te pido por los medios de comunicación, pon gente en ellos que transmitan valores, que transmitan cosas correctas, no tan solo violencia, historias de infidelidades, y de más noticias desvirtuadas!-

Pidamos por los medios, que sean buenos, eso ayuda a que tengamos paz.

Quinto Principio: Por la Economía.

Aunque nuestro país tenga fama de sufrir un gobierno corrupto, pidamos para que sea una Nación prospera, porque aunque así fuera, no es un asunto nuestro, en lo que a nosotros nos corresponde no lo seamos, pero pidamos para que sea una nación prospera, porque al ser una nación prospera habrá mejores oportunidades para todos y entonces las personas buscaran el peso bien habido y no el peso mal habido, pero siempre y cuando haya oportunidades.

Pidamos Señor, porque esta nación crezca, que Él levante empresarios, que generen más empleos y así evitamos que aquel joven que pasa escases alguien venga y le ofrezca ganancias a cambio de negocios ilícitos y la delincuencia crezca, pidamos para que seamos familias que cada día prosperemos, porque la deficiencia económica hace que la paz se vaya, dado que es uno de los principales factores para que aumente el crimen, en aquellos que les gustan los pesos fáciles.

Sexto Principio. Nuestro Gobierno.

Proverbios 28:2

“Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos; Mas por el hombre entendido y sabio permanece estable.”

Hoy tenemos muchas autoridades causa de la maldad que existe, pero veamos como lo traduce la versión actual:

“En un país lleno de maldad todos se creen líderes, pero el gobernante capaz logra poner el orden.”

Pidamos que en este mundo que pareciera que la maldad ha crecido, que haya gobernantes que pongan orden, clamemos:

-¡Señor que impere tu justicia que se vaya la maldad!-

Proverbios 29:2

“Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime.”

Mire como lo traduce la versión actual:

“Cuando la gente buena prospera, el pueblo se pone alegre; cuando gobiernan los malvados, el pueblo se pone triste.”

Entonces pidamos para que gobierne gente justa y aunque parezca difícil, no lo crea imposible y pídaselo al señor.

Proverbios 16:12

“Abominación es a los reyes hacer impiedad, Porque con justicia será afirmado el trono.”

Mire como lo traduce la versión actual:

“Ningún rey soporta a los malvados; todo buen reinado depende de que se practique la justicia.”

Pidamos al Señor, para que no prevalezca la maldad, y que haya un gobierno que aplique justicia.

Proverbios 20:26

“El rey sabio avienta a los impíos, Y sobre ellos hace rodar la rueda.”

La versión actual lo traduce:

“Cuando el rey sabio castiga al malvado, lo destruye por completo.”

Proverbios 20:28

“La misericordia y la verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono.”

La versión actual lo traduce así:

”El rey afirma su reinado cuando es fiel a Dios y trata bien a su pueblo”

Señores pidamos gobernantes fieles a Dios o que haya alguien cerca de ellos que comprenda estos principios e infunda buen consejo, hay una paz que buscamos interna, pero busquemos la paz que también nos puede rodear, ¿cómo lo hacemos?, pidámoslo al Señor que haya gente que tema y sea fiel a Dios.

 

2 Samuel 23:32

“El Dios de Israel ha hablado, me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios.”

Dios andaba buscando justos para que gobernaran y señores tenemos que pedirlo, si Dios anda buscando alguien que gobierne y que le tema, que en su pueblo encuentre a uno.

Salmo 2:10

“Ustedes los reyes, pónganse a pensar; déjense enseñar, gobernantes de la tierra.”

Esto lo escribió David que era un Rey y en  la versión Reina Valera lo expresa así:

“Ahora pues oh reyes”, como diciendo yo eh gobernado y le enseño a los que están gobernando también, aprecien siempre el consejo, a mí me impactaba esto, porque, que hacia un rey diciendo a otros reyes “escuchen el consejo”, dado que un día David no lo escucho y esto le trajo calamidad, conocida la historia cuando el profeta Natán confronta al Rey David con la parábola de la oveja y el hombre pobre, haciendo referencia a Betzabe y a Urías, y a causa de ese error, vino calamidad a la vida de David, adulterio y asesinato, todo por no atender el consejo y no solo a él sino a todo el pueblo.

Aun la historia del joven Absalón, quien hizo que pasara vergüenza todo el reinado al dividirle el reino a su padre, pero no es más que una consecuencia de aquel error que cometió el Rey David, es por eso que una de las cosas que quiero que pidamos, es:

-¡Señor levanta a alguien cerca de aquellos que nos gobiernan y que escuchen un consejo tuyo!-

Quizás no son los mejores ellos, pero si hay alguno de nosotros que pueda estar cerca de ellos, que podamos dar buenos consejos y que lo escuchen, porque cuando un gobernante no termina de escuchar el consejo lleva a la calamidad a todo el pueblo y hay ausencia de paz, Israel sufrió la usencia de paz, por no querer acatar un consejo, y dirás quizás:

–Pastor ¿en serio esto se puede arreglar?-

El señor dijo que la pidiéramos y eso es lo que nos corresponde a nosotros, pedirla y creer que va a pasar, no es tan solo de que yo tenga paz, sino que todo lo que me rodea también tenga paz.

Término donde comencé:

 

 

Jeremías 29:11

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

El señor tiene buenos pensamientos para nosotros y de paz, para que tengamos el fin que esperamos, quiero que sepas lo siguiente, Dios tiene pensamientos de paz para cada uno de nosotros en todas las áreas de nuestra vida, quiere que tengas paz para con tu familia, con tu persona, quiere que tengas paz y dice el pasaje:

“para daros el fin que esperáis”.

Él tiene pensamientos de bien contigo, con un propósito para darte un buen fin, el señor quiere que tengamos paz, esos son sus pensamientos, aprécialos y créelo que vas a tener paz.