Ayunando Por Mi Victoria I

Por: Pastor Claudio Martinez on 15 Enero 2012.

    

Mateo 5:6

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.

Diga conmigo: “Hambre”

Es impresionante cuando entendemos el poder de un ayuno, cuando éste se hace abrimos puertas que dan paso a lo sobrenatural y al favor de Dios.

En muchas ocasiones cumplimos con lo que es bueno y digno delante de Dios, nos esforzamos y somos valientes pero por algún motivo que aún no entendemos  no alcanzamos nuestras metas y nos preguntamos ¿Qué está pasando? Y le preguntamos a Dios ¿Qué pasa mi Señor?; Y hoy te digo que tenemos que mover lo sobrenatural, tocar y hablar a los cielos, que solo es posible ayunamos por nuestra victoria.



Estamos a la puerta de un ayuno de 21 días y estos nos dará lo sobrenatural que estamos buscando, se abrirá la puerta del cielo a tu favor y cerrará las puertas de tus enemigos, quiero decirle que hay más de Dios para Usted.

Mateo 6: 1 -4

6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:3 Más cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
6:4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Cuando DOY  en lo secreto tengo mi recompensa en público

Mateo 6: 5-6

6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.


Diga conmigo: “Cuando ORO en lo secreto tengo mi recompensa en público

Mateo 6: 16-18
6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,
6:18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Diga conmigo: “Cuando AYUNO en lo secreto tengo mi recompensa en público”.

“Cuando Damos, Oramos y Ayunamos, ¡obtenemos recompensa!”

Revise de lo que hablo Jesús en el Sermón del Monte en el Evangelio de Mateo del capítulo 5 al 7,  fueron principios gloriosos pero cuando enseño a orar, dar y ayunar les puso premio y dijo: ¡Se recompensarán en Público!

Como hijos de Dios tenemos la obligación de Dar, Orar y Ayunar, ¿Será importante para Dios que hasta les puso recompensa? ¡Claro que sí!

Eclesiastés 4:12

4:12 Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Los tres dobleces son Ofrendar, Orar y Ayunar, Usted no puede basar sus bendiciones solo en Dar, o en Orar, es necesario Ayunar para completar nuestras bendiciones.

Pero ¿Qué es el ayuno?:

Debemos entender que el ayuno bíblico no es dejar de comer, tampoco es algo que solamente hacen los religiosos o los ministros religiosos, ¡No! ¡Todos podemos hacer ayuno!

El Ayuno Bíblico es  privarse de alimentos con un propósito espiritual, el cual nos debe llevar a una relación más íntima y poderosa con el Señor.

¡Es una fuente secreta de poder, para ver lo Sobrenatural de Dios!

Mateo 10:1

10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Y la historia continuo…

Mateo 17: 14-21

17:14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:
17:15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
17:16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

Sus discípulos No podían

17:17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.
17:18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
17:19 Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Diga conmigo: “Nada será imposible”.


17:21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Vemos que no tan solo es necesario que tengamos autoridad sino que también debemos estar en oración y ayuno

Quizás es posible que estemos perdiendo nuestras más grandes victorias porque no ayunamos.

Recuerden cuando Jesús enseñó que hay personas que dan fruto al 30, 70 y al 100% por uno.

Marcos 4:8

4:8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

Cuando recibimos la palabra y la creemos y somos buena tierra dice que algunos damos fruto al 30, 70 y 100, me pregunto ¿Por qué no todos dan el mismo fruto?

Algunos solo dan y ¡reciben su recompensa!

Otros dan y oran y ¡reciben su recompensa!

Y otros más dan, oran y ayunan y ¡reciben recompensa!

Recordemos el poder que acompaño a nuestro Señor Jesús, cuando comenzó su ministerio, dice que fue llevado al desierto y ayunó por 40 días y cuando regresó le acompañaron milagros y prodigios, ¡Amén!

En Lucas 4:1-2

4:1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 
4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

No comió en 40 días, Jesús pudo haber logrado todo lo que vino a hacer sin ayunar, pero ¿porque ayuno?

¡El hijo de Dios sabía que cosas sobrenaturales se podían liberar solo con el ayuno!

Te invito a que ayunes por tu victoria.

Tú peor enemigo es el rey estómago. Muchos saben aquel proverbio popular que dice que “Al hombre se le conquista por el paladar”… pero el diablo también lo sabe, tan lo sabe qué así destruyo a la humanidad.

Génesis 2: 8-9

2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 
2:9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Todo árbol es bueno para comer

Génesis 2: 16-17

2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 
2:17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Génesis 3:6

3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 

Y comió de lo que se prohibió

El pecado que destruyó a la humanidad y los planes de Dios  no fue el adulterio, ni la fornicación, tampoco fue el matar o el mentir, ese fue el COMER, ¡Comer fue el pecado que destruyó todo!

El estómago de Eva quedó temporalmente satisfecho, pero nosotros aun sufrimos la consecuencia de su apetito.

El comer fue el inicio del pecado de la humanidad, así tomo autoridad el diablo, no habrá sido que Jesús quiso dar un mensaje: “comiendo el diablo tomó autoridad, pero ¡no comiendo se la voy a quitar!”

¡El no resistir el hambre ha traído calamidades!

Esaú hermano de Jacob, hijo de Isaac, por no contener el hambre perdió lo más valioso de la bendición, por ser el primogénito y se la entregó a Jacob por un plato de comida.

Génesis 25: 29-34

25:29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, 
25:30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. 
25:31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 
25:32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 
25:33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 
25:34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.

¡Que nada te detenga! ¡Conoce el Poder de un ayuno y ve por tu victoria…!

¡Quién te hace fuerte es Jesús! ¡Cree en Él y acéptalo en tu corazón! ¡Amén!